Nunca imaginé que me enamoraría tan rápido de Ourense.
La primera vez que puse un pie en esta ciudad gallega, lo hice siguiendo el consejo de un amigo que me dijo: “Tienes que ir, es como meterse en un balneario romano, pero al aire libre y con pulpo a la gallega”. No exageraba.
Ourense no suele estar en las listas típicas de “imprescindibles”, y sin embargo, cuando llegás, sentís que encontraste un secreto bien guardado.

Con poco más de 100.000 habitantes, está rodeada de colinas verdes y suaves montañas que abrazan la ciudad como un anfiteatro natural.
Pero lo que realmente la hace especial son sus aguas termales. Sí, ¡agua caliente saliendo del suelo en pleno casco urbano! Y gratis, en muchos casos.
Tabla de contenidos
- Resumen rápido: Mejores zonas donde alojarse en Ourense
- 1. Dormir en el Casco Histórico: Para amantes del encanto y la historia
- 2. Dormir cerca de las Termas: El paraíso gallego del relax
- 3. Dormir en la periferia: Naturaleza, silencio y pueblos con alma
- Qué ver y hacer en Ourense
- Preguntas frecuentes sobre dónde alojarse en Ourense 🛏️♨️
Ourense tiene historia romana, una catedral impresionante, comida que te hace cerrar los ojos de gusto, y una vibra relajada que se contagia.

Resumen rápido: Mejores zonas donde alojarse en Ourense
- Casco Histórico: Ideal si querés estar cerca de todo: monumentos, bares, plazas y vida local. Recomendado: NH Ourense, Hotel Francisco II, Hotel Irixo.
- Zona Termal: Perfecta para relajarte en las famosas termas y disfrutar de una escapada de bienestar. Recomendado: Barceló Ourense, Eurostars Auriense, Hotel Altiana.
- Periferia y Allariz: Para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y experiencias rurales auténticas. Recomendado: Casa Rural Vilaboa, Hotel Oca Vila de Allariz, Parador de Santo Estevo.
Si estás planeando una escapada, te cuento las mejores zonas donde dormir, según lo que busques en tu viaje.
1. Dormir en el Casco Histórico: Para amantes del encanto y la historia
Mi alojamiento la primera vez que visité Ourense fue justo aquí, en pleno corazón del casco antiguo, y no me arrepiento ni un segundo.
Abrir la ventana por la mañana y ver las calles empedradas llenas de vida, con olor a café y pan recién hecho, es uno de esos pequeños lujos que no tienen precio.
El Casco Histórico es perfecto si querés estar cerca de todo. Caminando llegás en dos minutos a la Catedral de San Martiño, una de las más interesantes de Galicia, con una mezcla de estilos que va del románico al barroco.

Recuerdo perderme entre sus arcos y luego sentarme en la Plaza del Trigo con una copa de Ribeiro blanco, viendo cómo la gente pasea tranquila, sin prisas.
Las Burgas, esas fuentes termales que brotan a más de 60 °C, están justo allí, integradas al paisaje urbano como si fueran parte del mobiliario.
Ver a locales y turistas llenando botellas con esa agua “milagrosa” es algo que no te esperás en una ciudad.
Y entre una placita y otra, descubrís tienditas de artesanía y bares que sirven tapas generosas por muy poco.
Hoteles recomendados en el centro histórico:
- NH Ourense: Moderno, con habitaciones amplias y un desayuno espectacular. Ideal si querés un toque más urbano y todas las comodidades.
- Hotel Francisco II: Algo más elegante, con gimnasio, sauna y hasta parking propio. Lo elegí una vez cuando viajé en invierno y fue una delicia llegar al calorcito después de un día a pie.
- Hotel Irixo: Económico y funcional, justo en la zona más antigua. Si vas con presupuesto ajustado, es un acierto.
2. Dormir cerca de las Termas: El paraíso gallego del relax
Si hay algo que me hizo volver a Ourense más de una vez, son sus aguas termales.
No exagero si te digo que fue aquí donde viví una de las tardes más relajantes de mi vida.
Imaginate esto: estás metido en una piscina al aire libre, con agua calentita a 40 °C, viendo cómo cae la niebla sobre el río Miño. Solo se escucha el sonido del agua y algún pajarito. Pura paz.

En Ourense hay varias zonas termales, pero las dos más conocidas son As Burgas (en pleno centro) y las Termas de Outariz, a orillas del Miño, un poco más alejadas, pero perfectamente accesibles en coche, taxi o incluso con el trenecito turístico que sale del centro.
Esta última me enamoró: un complejo con piscinas de estilo japonés, jardines zen, y circuitos temáticos donde podés pasar horas sin darte cuenta. Y lo mejor: no es caro.
Hay entradas por 6 o 7 euros por dos horas. Vale cada céntimo.
Alojarte cerca de estas zonas termales tiene sentido si venís buscando relax, desconexión, y una experiencia más wellness.
Muchos hoteles ofrecen incluso paquetes con acceso a spa o descuentos para las termas.
Mis hoteles favoritos en la zona termal:
- Eurostars Auriense: Un hotel con estilo clásico, rodeado de verde y muy cerca de la carretera que lleva a Outariz. Tiene pileta (en verano), bar, restaurante, y habitaciones amplias. Buenísimo si vas en pareja.
- Barceló Ourense: Lo descubrí casi de casualidad. Está más cerca del centro, pero a un paso de las termas de As Burgas. Moderno, con camas de esas que te atrapan, desayuno abundante, y un spa ideal para cerrar el día.
- Hotel Altiana: Más sencillo, pero bien ubicado. Lo recomiendo si querés gastar poco pero no renunciar a una habitación cómoda, limpia y cerca de todo. Además, el personal fue super amable, me indicaron cómo ir caminando a las termas de Chavasqueira, que también valen la pena.
Consejo personal: si vas a Outariz, llevá una toalla extra, chanclas y una bolsa plástica. Hay vestuarios y duchas, pero no te dan nada si vas por libre. Si te gusta más la versión rústica, probá las termas públicas justo al lado del complejo privado: son gratis, al aire libre, y la experiencia es 100% gallega.
3. Dormir en la periferia: Naturaleza, silencio y pueblos con alma

Una de las mejores decisiones que tomé en mi última visita a Ourense fue quedarme dos noches en las afueras.
Después de un par de días explorando el centro, necesitaba respirar aire puro y bajarle un poco al ritmo.
Así terminé en una casa rural en plena Galicia interior, rodeado de castaños, con vistas al Miño y despertando con el canto de los pájaros. ¡Una maravilla!
La periferia de Ourense tiene mucho que ofrecer si buscás tranquilidad y conexión con la naturaleza.
Hay senderos que serpentean entre bosques, aldeas donde el tiempo parece haberse detenido, y restaurantes escondidos donde te sirven un pulpo a la feira que te hace llorar de felicidad.
Lo juro, uno de los mejores lo probé en una taberna de Allariz, un pueblito de postal a menos de media hora en coche.
Además, muchos alojamientos rurales te ofrecen experiencias auténticas: desayunos caseros con mermeladas artesanales, cenas al calor de la chimenea y anfitriones que te cuentan historias del lugar mientras sirven un vino mencía de producción propia.
Dónde alojarse si buscás naturaleza y desconexión:
Mejores opciones:
- Casa Rural Vilaboa: Esta joyita está a solo 10-15 minutos en coche del centro de Ourense, pero parece otro mundo. Rodeada de naturaleza, con habitaciones de estilo rústico chic, desayuno casero y un entorno perfecto para leer, caminar o simplemente no hacer nada. Fue mi refugio una noche lluviosa y no quería irme.
- Hotel Oca Vila de Allariz: En el corazón de Allariz, uno de los pueblos más bonitos de Galicia. Tiene spa, vistas al río Arnoia y un centro histórico para caminar sin rumbo (lo mejor). Ideal si querés mezclar relax con un poquito de vida de pueblo.
- Parador de Santo Estevo: No me alojé aquí, pero lo visité, y te digo: wow. Está dentro de un monasterio benedictino del siglo X, restaurado con un gusto increíble. Rodeado de bosque, con vistas al Cañón del Sil. Si querés darte un lujo inolvidable, este es el lugar.
Consejo de viajero: Si vas en coche, animate a perderte por los caminos rurales. Yo encontré miradores sobre el Miño y pequeñas ermitas escondidas donde solo había silencio, brisa y el sonido de las hojas. También es una excelente base si querés visitar las Riberas Sacras o hacer enoturismo por la zona.
Qué ver y hacer en Ourense

Ourense no es una ciudad para recorrer a las corridas. Hay que vivirla despacio, con tiempo para mirar hacia arriba (porque las fachadas esconden sorpresas), sentarte en una terraza, meter los pies en las termas, o charlar con un señor que te ofrece licor café casero sin pedirlo.
Mis imprescindibles:
- 🏛️ Explorar el Casco Histórico: La Catedral de San Martiño me sorprendió más de lo que esperaba. No solo por su belleza, sino por su atmósfera. Caminá sin mapa por las callejuelas que la rodean, pasá por la Plaza Mayor, y dejate llevar por la arquitectura. Y si vas de noche, las luces hacen que parezca un escenario de teatro.
- ♨️ Relajarte en las termas: Mi trío favorito: Las Burgas (en pleno centro, ¡gratuitas!), las Termas Chavasqueira (más tranquilas, aunque reconstruidas tras el incendio), y las de Outariz, mi lugar de escape zen. No te vayas sin probar al menos una.
- 🌉 Cruzar el Puente Romano: Lo crucé al atardecer y es una de esas escenas que se te quedan grabadas. Desde allí se ve todo el Miño serpenteando, los árboles reflejados y algún pescador despistado.
- 🏘️ Visitar Allariz: A media hora de Ourense, este pueblo es una joya. Fachadas de piedra, tienditas de diseño gallego, museos pequeñitos, y un paseo junto al río que parece sacado de un cuento.
Consejos útiles para viajar a Ourense (y no fallar)
🛤️ Cómo llegar
La forma más cómoda es en tren. Desde Santiago de Compostela, el viaje dura poco más de una hora, y desde Madrid podés llegar en unas 4 horas con AVE. También hay buses, pero tardan más. Si querés explorar la zona rural o moverte con libertad, lo mejor es alquilar un coche.
📅 Cuándo visitar
La primavera y el otoño son ideales: temperaturas suaves, sin agobios de turistas, y paisajes verdes a tope. En verano puede hacer mucho calor (¡y sí, Galicia también tiene olas de calor!), aunque para termas nocturnas al aire libre, es una experiencia mágica. Evitá el invierno si no te gustan los días fríos y húmedos.
🎒 Qué llevar en la mochila
- Zapatillas cómodas para caminar por las calles empedradas.
- Traje de baño, toalla y sandalias para las termas (algunas no alquilan ni venden).
- Algo de abrigo incluso en verano: las noches refrescan.
- Ganas de comer y beber bien: el pulpo, el queso, el pan de Cea, los vinos… ¡todo!
Mi conclusión personal
Ourense es uno de esos destinos que no hacen mucho ruido… pero se te quedan grabados en la piel. A veces literalmente, después de pasar dos horas en aguas a 40 grados. Pero sobre todo, por su autenticidad. No es una ciudad pensada solo para el turismo: es real, gallega, con alma, y con gente amable que te recibe con una sonrisa (y a veces, un chupito).
Si buscás un destino relajado, con historia, termas, buen comer y una base perfecta para explorar el interior de Galicia, poné a Ourense en tu radar. Y cuando lo hagas, escribime: seguro tengo alguna recomendación más.
Preguntas frecuentes sobre dónde alojarse en Ourense 🛏️♨️
¿Cuál es la mejor zona para alojarse en Ourense?
Depende de tu tipo de viaje. Si querés estar cerca de todo y disfrutar del ambiente local, el Casco Histórico es ideal. Si vas por relax, te recomiendo dormir cerca de las termas. Y si preferís naturaleza y tranquilidad, una casa rural en los alrededores o en Allariz es perfecta.
¿Hay alojamientos con acceso a termas en Ourense?
Sí, varios hoteles están cerca de las termas públicas o privadas. Por ejemplo, el Barceló Ourense y el Eurostars Auriense ofrecen acceso fácil a las termas de Outariz. También podés alojarte en zonas rurales y combinarlo con visitas diarias.
¿Dónde dormir barato en Ourense?
El Hotel Irixo en pleno centro histórico es una excelente opción económica. También podés encontrar pensiones y hostales con buena ubicación desde 30-40 € por noche fuera de temporada alta.
¿Dónde alojarse en Ourense si voy en coche?
Si vas con auto, te conviene alojarte en la periferia (como en la Casa Rural Vilaboa o el Parador de Santo Estevo) para disfrutar de la tranquilidad y del parking gratuito. El centro histórico tiene calles estrechas y parkings pagos.
¿Qué zona es mejor si viajo con niños?
Allariz o las afueras de Ourense son ideales para familias, ya que ofrecen más espacio, naturaleza, y actividades al aire libre. En el centro también hay zonas peatonales seguras y alojamientos familiares.
¿Hay alojamientos con spa en Ourense?
Sí. Algunos hoteles como el Barceló Ourense o el Hotel Oca Vila de Allariz tienen spa y zona de bienestar. Además, podés visitar las termas públicas por libre o reservar en el complejo de Outariz.
¿Cuántos días conviene quedarse en Ourense?
Con 2 o 3 días tenés tiempo suficiente para disfrutar del centro histórico, probar las termas y hacer una escapada a Allariz o al Cañón del Sil. Si querés relajarte sin apuros, una escapada de 4-5 días es perfecta.
¿Es seguro alojarse en el centro de Ourense?
Sí, el Casco Histórico es muy seguro, tanto de día como de noche. Como en cualquier ciudad, es buena idea mantener precauciones básicas, pero en general Ourense es tranquila y amigable.
¿Puedo ir caminando desde los hoteles hasta las termas?
Desde algunos hoteles del centro sí podés llegar caminando a As Burgas o las Termas Chavasqueira. Para las de Outariz, conviene ir en coche, taxi o con el tren turístico.
¿Es recomendable alquilar un coche para moverse en Ourense?
Si solo vas a estar en la ciudad, no es necesario. Pero si querés explorar los alrededores (como Allariz, el Parador de Santo Estevo o las Riberas Sacras), alquilar un coche te da libertad total.

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